XIII Reunión de abogados Penalistas
Testigos, viajes e historia.
Cada uno habla de lo que ve, cómo lo ve y
cuando lo ve. Cada quien cuenta la historia desde su perspectiva, por eso
tenemos muchas historias de los mismos hechos.
Por eso resulta poco menos que imposible que
personas que perciben un mismo hecho, expresen con iguales palabras y usen
idénticas expresiones para describirlo... ocurre este fenómeno cuando un
testimonio que actualmente los órganos de justicia federal llaman "testigo
tercero "dice" aquello que los testigos directos vieron. Es un
de referencia" y que hasta hace no poco llamamos "testigo de
oídas".
Lo que he de narrar ahora, lo vi, lo viví y permanece.
Es difícil definir objetivamente el evento,
pues distrae la atención la magia del contexto en que fue celebrado: la sede
histórica ubicada en el corazón de la capital, de la Universidad Autónoma
Benito Juárez de Oaxaca.
Pero he sido testigo de ello y desde mi
acotada percepción, cada uno de los participantes de la XIII reunión de
abogados penalistas vivió una experiencia extraordinaria, auspiciada por
personajes excepcionales.
| Abogados Penalistas en el patio principal de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca |
Programada para los días 12 al 14 de
septiembre, empezó mucho antes, con acuerdos, preparativos, trámites,
convocatorias, programaciones, en que un comité de distintas regiones de Oaxaca
e incluso de otras Entidades del país, hicieron realidad una idea que
materializa algunas de las aspiraciones formadas desde el 10 de mayo de 2016,
como ha sido, el fortalecimiento de lazos académicos, profesionales y de
entrañable amistad entre profesionistas del Derecho en el ámbito penal de
distintas partes del país.
No hay arte sin amor, ni amor sin esfuerzo.
Las ideas buenas no funcionan si no se
materializan, como reza el adagio que ahora atribuyo a Pedro Ferriz padre:
"obras son amores y no buenas razones". Así Gabriel Regino pensó en reunir abogados interesados en materia
penal, reunidos virtualmente se dio el siguiente paso y bueno, pasadas 12
reuniones celebradas en distintos Estados, entre ellos: la Ciudad de México,
Querétaro, el Estado de México, Yucatán, Quintana Roo, Colima, Jalisco, entre
otros, llegamos a Oaxaca, donde un equipo encabezado por las Juezas Érika
Rodríguez y Teresa Quevedo, logró la concentración de cuando menos 150 abogados
de diversas latitudes y muchos más locales, entre postulantes, fiscales, jueces
locales y federales, Magistrados, así como uno que otros distraído civilista,
atraídos todos por la algarabía académica y la fraternidad consolidada.
La XIII Reunión de Abogados Penalistas en
Oaxaca, ha sido un acontecimiento que ha trascendido profesionalmente ante
conversatorios, conferencias magistrales, donde no faltaron los enconados
debates, estos siempre con cariño y respeto manifestados.
Debo decir ahora que
Oaxaca es historia viva, sabores y colores intensos; es más que chapulines y
mercados en permanente fiesta, chocolate, pan y atole blanco, es más que mezcal
con maracuyá y danzas... es por ahora y desde mi parcial percepción, el corazón
de México.
Viví por instantes la paz de la iglesia de
Santo Domingo, la orgullosa mirada de las diosas mixtecas, el color de las
tehuanas... y me asomé apenas a las ocho variedades de maíz y cómo no, a la
Guelaguetza.
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| Calenda en el andador turístico de Oaxaca de León |
Aprendí que en este lugar, conviven cuando
menos dieciséis etnias distintas, cada una con una lengua distinta, repartidas
en quinientos setenta municipios.
Viajar a Oaxaca al final, no fue llegar a una
tierra nueva, sino regresar a nuestra identidad nacional, una parte de cada
mexicano está en esa tierra, entre esas calles, impresa en esos rostros que son
los nuestros, construidos a base de barro y maíz, aderezados con mezcal y atole
blanco...impregnados de sueños de igualdad, fraternidad y justicia.
Con razón en esta mágica tierra Dios nunca
muere.
Antonio Cabrera


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