Un día perfecto

 
Llegará un día para no irse…

…ese día despertaremos satisfechos de haber dormido suficiente, sin preocupaciones o sobresaltos. Sonreiremos en tanto damos gracias por el nuevo día.

Beberemos agua y no habrá teléfono que haya que revisar por mensajes pendientes, pero lo tomaremos para llamar a un hermano distante, solo para saludarlo y compartir el hecho de estar bien.

Los niños irán a la escuela, donde no habrá clasificaciones ni doctrinas misteriosas, solo la explicación del mundo… su historia y condición, de las personas y como ser mejores en lo individual y para la comunidad, enseñarán quienes conozcan más y serán enseñados quienes quieran aprender.

Sin más videojuegos porque a nadie le interesará refugiarse en ellos, la realidad será suficiente para ganar todos, en ese día en que la competencia deja de ser interesante, porque todos querrán crecer de la mano con todos.

Las drogas no serán prohibidas, la herbolaria permitirá tratamientos más efectivos en los males ordinarios y extraordinarios, pero no será de interés para alguien escapar a mundos de ensueño, realidades alternas o psicodélicos, porque todo ese día es perfecto y merece ser vivido en completa vigilia y plenitud…. ¿quién querría huir de algo tan extraordinario?

Un día en que los gobernantes serán administradores del bien y la fuerza será solo dirigida a producir, la inteligencia a crear y la autoridad, a ayudar.

Un día en que los cultivos serán los justos para ceder espacio a más árboles que darán dulces frutos generosamente.

la convivencia con los animales de cualquier especie llegará ese día a un punto de equilibrio, porque cada quien, incluso el ser humano solo consumirá lo que necesita y eso será poco.

Llegará ese día, con un sol espléndido por el día y una luna brillante por la noche, en que la paz se imponga desde el corazón y la claridad ilumine las mentes.

Las disputas serán la parte oscura de la historia que se guardarán en archivos que nadie querrá consultar, por ser un capítulo vergonzoso en la vida de los ancestros.

Será un día que cuidaremos para que no termine, que nos esforzaremos para conservar incluso luego de volver a dormir para que se quede en nuestros sueños, al cerrar los ojos… sonriendo por haber vivido, compartido, por haber sostenido largas conversaciones sin extrañar pantallas de cristales líquidos o ruidos impertinentes de maquinarias tan innecesarias como contaminantes, luego de haber caminado y circulado en bicicleta para viajar solo lo necesario e imprescindible.

Viviremos nuevamente en el sueño todo eso y en el nuevo amanecer haremos lo necesario para que ese día excepcional continúe, pero si no despertásemos entonces, si todo se queda ahí… será entonces un sueño perfecto y eterno.

¿Qué haremos hoy para que ese día sea posible?

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