Interacciones


Interacciones...

En una reciente conversación con Christian, con quien he tratado de manera intermitente la "Teoría del UNO", a la que sugiero acercarse a partir de Noel Huntley, coincidimos que los temas recurrentes en la reflexión humana son: el tiempo, la existencia o "el ser" e incluso, la comunicación.

El tema del tiempo es recurrente porque vivimos inmersos en él, es inevitable y su paso influye desde luego en la más nimia toma de decisiones, bien para apresurarnos (regularmente eso pasa) o bien para rendirnos a su vertiginoso transcurso.

Por otra parte, es claro que en ese decurso existimos, somos, y un poco parafraseando y haciendo presente a Heráclito, no somos los mismos de hace un segundo... como no es el mismo lugar donde nos encontramos. La conciencia de ese cambio del ser y el entorno, incide en nuestra percepción sobre lo particular y lo general.

En una comparación que en principio parece exagerada, es como llegar a un lugar solitario, alejado de la contaminación lumínica y ver un cielo libre de nubes: la inmensa profundidad de la visión y el cúmulo de puntos luminosos en ésta, nos permite reconocernos como infinitamente pequeños; tal vez esa misma concepción nos alcanza cuando advertimos el tiempo con relación a la brevedad de nuestro recorrido en vida.

La función que la comunicación tiene o puede tener en este punto es, por lo menos, extraordinaria.

En principio, rompe la individualidad para sumarnos, unificarnos en las diferencias. La paradoja es que el mismo medio que nos resultaría eficaz para unirnos, para percibirnos como UNO, también puede ser un factor para confrontarnos.

Por lo que, a diferencia del tiempo o la sola existencia, la comunicación la entendemos como un ente instrumental, aparentemente puede existir o no, es maleable y por tanto, corruptible, dependiente o cuando menos subordinada a los que intervienen en su estructura, tanto emisores como receptores.

La comunicación es factor clave en las relaciones humanas, materiales o virtuales, lejanas o cercanas. Su calidad, cantidad y manejo, pueden tener respuestas para muchos de los problemas de este nuestro tiempo.

Vayamos allá dentro de poco.

Comentarios